- Por favor, endereza tú la ensalada. (adereza)
- Tengo una turticulis que no puedo mover el cuello. (tortícolis o cualquier dolor de cuello)
- En la cocina, una mesa de fornica blanca. (formica)
- Es un pograma al que la gente va a contar sus poblemas. (programa, problemas)
- Tráeme el fli de limpiar los hornos. (aerosol, spray)
- Me gusta ver el furgo por la tele. (fútbol)
- Dile a tu hermano Grabiel que venga. (Gabriel)
- ¡Te he dicho cienes y cienes de veces que te comas el goyú! (cientos, yogur)
- Le compré unos zapatos de piel de cacodrilo. (cocodrilo)
- Colgó un almenaque del año noventa y cinco en la cocina.
- ¿No sabes que día es hoy? ¡Pues mira el candelario! (calendario)
- ¡Marchando una ración de cocretas! (croquetas)
- Fuimos al cine, a ver una penícula/pinícula de ciencia ficción. (película)
- Me tomé un plato de almódigas/almóndrigas. (albóndigas)
- Tengo un álgun de fotos. Las fotos las tengo metidas en álgunes.
- Me molestan las almorroides y no puedo sentarme. (almorranas/hemorroides)
- En la cueva hay que entrar con antrochas encendidas. (antorchas)
- Como la tenía inflamada, me extrayeron la pendis. (extrajeron, el apéndice)
- Le dieron un corte en la misma vena arteria. (¿?)
- Primero llega a un cruce, luego llega a una redonda y gira otra vez. (rotonda)
- Ando muy mal de riego, porque tengo arterioscleritis. (arteriosclerosis)
- Ahora no hay baches, porque el camino está enfaltado. (asfaltado)
- Me dijo el médico que tenía asma entreseca. (asma intrínseca o extrínseca)
- La aspirina fluorecesnte es más rápida y eficaz. (efervescente)
- Le dio un ataque célebre y se quedó allí mismo. (cerebral)
- Vino la guardia civil y levantó apestado del accidente. (atestado)
- La discoteca estaba apestada de gente. (atestada)
- Me asavallaba, me daba con un palo, abusaba de mí. (avasallaba)
- Mi hijo está en la Checoslovina con los cascos azules esos. (Bosnia Herzegovina)
- Sale mal olor del bote sinfónico/sintónico. (sifónico)
- Esta película es malísima, es un brodio. (bodrio)
- Se despidió sin más dilatación. (dilación)
- Tiene toda la fachada del chalé cubierta de bungavillas. (buganvillas)
- Fue una operación a vida o muerte para instalarle el pai-pai. (by-pass)
- Ahora ya te piden el cin en todas partes. (CIF, Código de Identificación Fiscal)
- Una limosna, por favor, que vivo bajo un puente pasando calidades. (calamidades)
- Estoy tomando cláusulas para la tos. (cápsulas)
- El parto se complicó y tuvieron que hacerle la necesaria. (cesárea)
- Me gusta mucho el cine, soy muy cinéfalo. (cinéfilo; Rappel)
- Metes ron, hielo y limón en la licotera y la agitas. (coctelera)
viernes, 8 de enero de 2010
jueves, 7 de enero de 2010
AL FILO DEL ABISMO
Ver para creer ! esta adorable anciana para realizar sus tareas domesticas no duda en subir a la cornisa de su ventana para dejar los cristales limpios..Oiga ni don limpio
Pretty Princesa
Me quedo sin palabras ante esto. Así que pongo la foto y ya vosotros mismos en loscomentarios podéis decir lo que queráis… 0_o
viernes, 18 de diciembre de 2009
PURA LOGICA, relato gracioso
Dos monjitas salieron del convento para vender bizcochos. Una de ellas era
conocida como Hermana Matematica (HM) y la otra como Hermana Logica (HL).
Ya estaba oscureciendo y ellas aun estaban bien distantes del convento:
HL- ¿Notaste que un hombre nos está siguiendo ya hace rato?
HM- Sí, yo creo saber lo que él está queriendo.
HL- Lógico. El está queriendonos violentar sexualmente.
HM- ¡Oh no! Y si mantenemos este paso él no va a demorar ni 15 minutos en
alcanzarnos.
HL- La única cosa lógica que podemos hacer es andar más aprisa.
HM- Pero eso no va a funcionar.
HL- Claro que no está funcionando. El hombre está haciendo la única cosa
lógica que puede hacer. El también está andando más aprisa.
HM- ¿Y entonces? ¿Qué podemos hacer? ¡Con este paso él nos va a alcanzar en
un minuto!
HL- La única cosa lógica que podemos hacer es dividirnos. Tú te vas por
aquel lado y yo por ese. Logicamente él no podrá seguirnos a la dos al mismo
tiempo.
Después de eso el hombre decidió seguir a la Hermana Lógica (HL). La
Hermana Matematica (HM) llegó al convento super preocupada con lo que podría
haber pasado con la Hermana Lógica (HL). Hasta que finalmente llega la
Hermana Lógica!
HM- Querida Hermana Lógica. Gracias a Dios ya estás aquí. ¡Cuentame lo que
sucedió!
HL- Sucedió la única cosa lógica que podría suceder. El hombre no pudo
seguirnos a las dos al mismo tiempo y entonces empezó a seguirme.
HM- Yo se eso, ¿pero que sucedió entonces?
HL- Sucedió la única cosa lógica que podría suceder. Yo comencé a correr lo
más rápido que podía.
HM- ¿Y ahí?
HL- La única cosa lógica sucedió. El me alcanzó.
HM- ¡Oh Dios mio! ¿Y qué fue lo que hiciste?
HL- Hice la única cosa lógica que podría hacer. Me levanté el hábito.
HM- ¡Oh querida hermanita! ¿Y qué fue lo que el hombre hizo?
HL- La única cosa lógica que el podría hacer. Se bajó los pantalones.
HM- ¡Oh no! ¿Y que sucedio entonces?
HL- Caramba, ¿no es lógico hermana? Una monja con el hábito levantado corre
mucho más rápido que un hombre con los pantalones abajo!!!!!
Y si estabas pensando en un final mas sucio, mejor reza tres Ave Marías
!!!!!!!!
jueves, 17 de diciembre de 2009
Volver a empezar
- Mamá, tengo miedo
- No debes de tenerlo, no pasa nada. Yo estoy contigo
- No veo nada a través de los cristales de la ventana. Todo está negro. La noche se ha apoderado de todo, y sólo se ilumina cuando aparece la luz de algún rayo. Tengo miedo.
- Tranquilízate, mi niña.
- Mis manos empiezan a temblar. No puedo evitarlo. El chirriar de las contraventanas, movidas por el viento, se está metiendo en mi cabeza. No puedo soportarlo mamá.
- Has pasado momentos peores y los has superados. Relájate.
- El golpeteo de la lluvia en el tejado siempre me ha tranquilizado. Esta noche no. Estoy empezando a marearme. Quiero huir, no soporto más esta soledad. Ayudame mamá.
- Mi vida, que puedo hacer? Los miedos hay que superarlos sola, pero sabes que estoy aquí contigo.
- Tengo frío. Un frío helador. Quiero moverme y no puedo. Los truenos cada vez retumban más. No los oyes, mamá? Parecen como si quisieran entrar. No los dejes. Tengo mucho miedo. Dame tu mano, como hacías cuando era una niña. Necesito sentirla, no quiero estar sola.
- Mi cielo, tú no estas sola. Tienes dos soles en tu vida, y tambien tu marid.... Ay. Perdona. Mi memoria, a veces, me juega malas pasadas. El te ha abandonado. No te preocupes, todos tenemos que pasar nuestros duelos. Pero pasan, sabes? Unos antes y otros despues.
- Pero yo no veo la claridad. Todo está oscuro. La tormenta no se mueve y la lluvia cada vez es más intensa. El viento no deja de balancear los árboles, y yo sigo teniendo miedo. Un miedo aterrador metido dentro del cuerpo, este cuerpo que está empezando a tiritar, y sigo sin poder moverme. Mañana saldrá el sol?
- Tu mañana, mi niña, estará con un sol radiante, y por las noches, un millón de estrellas iluminarán tu mirada. Solamente tienes que esperar. Necesitas tiempo. Un tiempo que solo tú puedes darte, y que al final de él, todos tus miedos habrán desaparecido y seras más fuerte que el viento que azota esta noche.
- Tus caricias me gustan, mamá. Hacen que empieze a relajarme. Crees que volveré a sonreir?
- Tu sonrisa inundará cada rincón de tu alma y la vida de los que te rodeamos.
- No volverá, verdad mamá?
- No. El mismo tren no pasa dos veces por tu estación. Pero si pasaran y pararan trenes llenos de felicidad, alegría, amor... todos en los que tú estés dispuesta a subirte. Pero ahora tienes que descansar, descargar tus pensamientos, olvidarte de tus miedos y VIVIR.
- Gracias mami. Te acuerdas cuando te llamaba así? Qué feliz era. Tu voz era suficiente para calmar mis inquietudes. Siempre estabas ahí. Como ahora. Como estarás siempre. A partir de este momento empieza mi caminar por mi futuro. Quiero estar a la altura. Ya no tengo miedo.
- Te quiero mi niña.
- Yo también mamá.
- No debes de tenerlo, no pasa nada. Yo estoy contigo
- No veo nada a través de los cristales de la ventana. Todo está negro. La noche se ha apoderado de todo, y sólo se ilumina cuando aparece la luz de algún rayo. Tengo miedo.
- Tranquilízate, mi niña.
- Mis manos empiezan a temblar. No puedo evitarlo. El chirriar de las contraventanas, movidas por el viento, se está metiendo en mi cabeza. No puedo soportarlo mamá.
- Has pasado momentos peores y los has superados. Relájate.
- El golpeteo de la lluvia en el tejado siempre me ha tranquilizado. Esta noche no. Estoy empezando a marearme. Quiero huir, no soporto más esta soledad. Ayudame mamá.
- Mi vida, que puedo hacer? Los miedos hay que superarlos sola, pero sabes que estoy aquí contigo.
- Tengo frío. Un frío helador. Quiero moverme y no puedo. Los truenos cada vez retumban más. No los oyes, mamá? Parecen como si quisieran entrar. No los dejes. Tengo mucho miedo. Dame tu mano, como hacías cuando era una niña. Necesito sentirla, no quiero estar sola.
- Mi cielo, tú no estas sola. Tienes dos soles en tu vida, y tambien tu marid.... Ay. Perdona. Mi memoria, a veces, me juega malas pasadas. El te ha abandonado. No te preocupes, todos tenemos que pasar nuestros duelos. Pero pasan, sabes? Unos antes y otros despues.
- Pero yo no veo la claridad. Todo está oscuro. La tormenta no se mueve y la lluvia cada vez es más intensa. El viento no deja de balancear los árboles, y yo sigo teniendo miedo. Un miedo aterrador metido dentro del cuerpo, este cuerpo que está empezando a tiritar, y sigo sin poder moverme. Mañana saldrá el sol?
- Tu mañana, mi niña, estará con un sol radiante, y por las noches, un millón de estrellas iluminarán tu mirada. Solamente tienes que esperar. Necesitas tiempo. Un tiempo que solo tú puedes darte, y que al final de él, todos tus miedos habrán desaparecido y seras más fuerte que el viento que azota esta noche.
- Tus caricias me gustan, mamá. Hacen que empieze a relajarme. Crees que volveré a sonreir?
- Tu sonrisa inundará cada rincón de tu alma y la vida de los que te rodeamos.
- No volverá, verdad mamá?
- No. El mismo tren no pasa dos veces por tu estación. Pero si pasaran y pararan trenes llenos de felicidad, alegría, amor... todos en los que tú estés dispuesta a subirte. Pero ahora tienes que descansar, descargar tus pensamientos, olvidarte de tus miedos y VIVIR.
- Gracias mami. Te acuerdas cuando te llamaba así? Qué feliz era. Tu voz era suficiente para calmar mis inquietudes. Siempre estabas ahí. Como ahora. Como estarás siempre. A partir de este momento empieza mi caminar por mi futuro. Quiero estar a la altura. Ya no tengo miedo.
- Te quiero mi niña.
- Yo también mamá.
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